Áreas que puedes optimizar en tu empresa con la automatización industrial

La automatización industrial es un elemento clave para las empresas de sectores de explotación, manufacturación o fabricación. Por desgracia, aunque muchos ya conocen de su existencia, también se trata de un gran desconocido. En muchas ocasiones se sabe que se trata de un factor vital para el sector pero no se comprenden sus beneficios específicos.

En Meinsa somos especialistas en automatización industrial, por lo que analizamos aquellas ventajas competitivas que sin duda aportan estos procesos en cualquier empresa que los aplique. Además, puedes contratar con nosotros todo el proceso de automatización para asegurarte de que todo va a funcionar perfectamente. 

Beneficios de la automatización indutrial en la empresa

 

 

Antes de empezar, es importante destacar que la automatización industrial ha sido clave para dar un impulso de gran importancia en cualquier organización que cuente con este proceso. De hecho, ha propiciado un gran avance para el sector industrial como tal. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la automatización industrial ha cambiado el mundo tal y como lo entendemos. Para entender cómo lo ha hecho hablaremos de cada una de sus ventajas competitivas. 

Ahorro de costes y reducción de tiempos

La automatización industrial ha hecho posible que muchos profesionales dispongan de más tiempo para ejercer sus labores. Todas las tareas que no aportan valor añadido y que son de cariz mecánico pueden recaer sobre máquinas para que así los trabajadores puedan centrarse en aquello que solo ellos pueden hacer. Básicamente, la automatización del sector facilita que los especialistas puedan explotar al máximo sus propias habilidades. 

En relación a esto último, la automatización industrial impulsa la productividad, cosa que tiene implicaciones directas sobre los costes, que quedan reducidos. Aquellos procesos que puedan automatizarse no necesitarán de una monitorización exhaustiva y se agilizarán en gran medida. Todo esto se resume en una alta eficiencia por parte del personal, en una productividad creciente y en un ahorro económico considerable.

Producción ininterrumpida

En muchos casos, y en referencia al punto anterior, la automatización industrial permite garantizar una producción activa a lo largo de las 24 horas del día. Una de las características fundamentales de la automatización es su flexibilidad, puesto que en función de cómo se programen los elementos de control es posible hacer que un proceso se repita sin pausa. Además, si este proceso se detuviera por alguna razón, el sistema puede contar con órdenes previamente configuradas para actuar en consecuencia y solventar cualquier tipo de errores.

Optimización de la monitorización y el control 

Los sistemas de control industrial automatizados son mucho más precisos que el ser humano. Esto permite que los posibles errores queden casi totalmente eliminados. 

Muchas industrias utilizan PLCs o Controladores Lógicos Programables, que son ordenadores utilizados para automatizar procesos relacionados con el mundo de la electromecánica. Estos sistemas permiten controlar la maquinaria de forma totalmente automatizada.

También encontramos los sistemas de ejecución de fabricación (MES), que, a grandes rasgos, se especializan en la extracción y análisis de datos a lo largo de todo el proceso de producción industrial.

Obviamente, con esto no queremos decir que la mano humana sea innecesaria. Todo lo contrario. De hecho, la automatización es una herramienta que debe impulsar el trabajo del profesional tal y como comentábamos al inicio.

Seguridad y ciberseguridad industrial mejorada

Hay dos factores básicos en el sector que la automatización industrial ayuda a mejorar: la seguridad y la ciberseguridad de la planta. En el primer caso estamos hablando de la seguridad de la organización en el sentido más amplio de la palabra y de la integridad física de los profesionales que en ella trabajan. Por otro lado, cuando hablamos de ciberseguridad industrial nos referimos al blindaje que posee la empresa en su vertiente digital. En ambos casos es posible automatizar los procesos.

En el ámbito industrial encontramos las llamadas APT o amenazas persistentes. Estas amenazas suelen pasar desapercibidas y además se trata de procesos informáticos constantes cuya finalidad es penetrar los sistemas de ciberseguridad de la industria. Solo hay que pensar en la cantidad de maquinaria conectada a la red para entender que este proceso es necesario para evitar accidentes o comportamientos inadecuados y peligrosos por parte de los sistemas eléctricos. Para conseguirlo se puede aprovechar la automatización industrial con el fin de vincular conjuntos de tareas en un sistema automatizado.

Es necesario contar con las herramientas de seguridad adecuadas en cada caso y asegurar los procesos bajo los cuales funcionan. En este sentido podemos hablar de sistemas de detección de errores , firewalls o de sistemas de comunicación automatizados, entre otros. 

Sensorización y sistemas de comunicación

En el sector industrial es importante mantener un control riguroso del estado de la maquinaria y de su actividad a nivel general. Teniendo en cuenta esta necesidad, es posible desplegar procesos de automatización industrial a través de la implementación de sensores que permiten determinar cómo están funcionando todos los componentes del eslabón productivo. 

Sin embargo, no podemos olvidar los sistemas de comunicación, que vinculan todas aquellas máquinas previamente sensorizadas para posibilitar la comunicación entre todas las partes. Esto permite que una máquina pueda reaccionar al comportamiento de otra en el caso de accidentes o errores, por ejemplo, o sencillamente poder estudiar su rendimiento a través del panel de control.

Big Data o análisis de datos

Los datos son extremadamente valiosos en el mundo industrial. Esta información puede ser medida a través de las técnicas de Big Data, estrechamente relacionadas con la propia automatización. ¿Por qué? Porque los sistemas automatizados desprenden una cantidad ingente de datos que pueden aprovecharse para extraer conclusiones del funcionamiento de todos los sistemas que conforman la cadena de producción en cualquier organización del sector industrial. 

El llamado Big Data, permite, entre otras cosas, averiguar en cuántas ocasiones ha fallado un proceso concreto en una máquina específica o en qué punto de integridad se encuentran los sistemas de seguridad de la planta para así poder prevenir situaciones no deseadas. Además, contar con esta información también ayuda a tomar decisiones más inteligentes con el objetivo de impulsar el negocio.

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