Cómo lograr la eficiencia energética en plantas industriales

Eficiencia energética

La energía, como ya hemos dicho en más de una ocasión, es la materia prima del sector de la industria. Se nos ocurren pocos recursos más valiosos, ya que la energía se aplica a todos los ámbitos y a cualquier profesión. La electricidad o cualquier otro sistema de generación energética son fundamentales, por lo que se convierten en un gasto fijo a tener en cuenta. Sin ir más lejos, el sector industrial representa más del 30% del consumo energético en España. Es por ello que creemos que lograr la eficiencia energética en plantas industriales es extremadamente importante.

 

En MEINSA, como especialistas en instalación y mantenimiento de sistemas eléctricos, ya hemos hablado de un tema similar, pero aplicado a los Sistemas de Gestión Energética o SGEn. Estas herramientas son las más adecuadas para detectar el coste energético de los procesos con el fin de determinar si es necesario realizar cambios o asegurarnos de que la maquinaria esté funcionando correctamente. De hecho, los SGEn pueden ser muy útiles para impulsar esta eficiencia energética tan anhelada.

 

Como decíamos, lograr la eficiencia energética en plantas industriales debería ser una de las principales metas a alcanzar, puesto que en la actualidad los costes asociados a este elemento son considerables. Toda organización que quiera reducir los gastos e impulsar sus ganancias debe pasar por este proceso. En este artículo descubrirás qué pasos debes seguir para alcanzar la eficiencia energética y cuáles son sus beneficios asociados.

 

Fases a seguir para impulsar la eficiencia energética en plantas industriales

 

Por lo general, alcanzar la eficiencia energética no tiene necesariamente por qué ser difícil. Sin embargo, hay que cumplir una serie de requisitos y contar con un equipo de especialistas capaces de detectar picos en el consumo y hallar su origen. El rigor es una cualidad mandatoria en este sentido, y es que si el análisis de necesidades se hace correctamente y se instalan una serie de herramientas de automatización y control, el consumo energético se verá drásticamente reducido. Las fases a seguir son:

 

  • Planificación y monitorización.

    Este primer paso es uno de los más importantes, ya que conforma la base de todos los demás. Para empezar necesitamos averiguar cuál es el consumo de energía en cada caso, es decir, en cada máquina y en cada proceso. Además, también es crucial determinar en qué momento se ha realizado el consumo energético. Para hacer posible tamaña tarea tenemos que contar con sistemas de monitorización que faciliten el estudio minucioso del consumo energético. Todos estos datos ayudarán a plantear y planificar las acciones a ejecutar más adelante.

  • Análisis.

    Tras el despliegue de los sistemas de monitorización entran en juego las herramientas de análisis de datos. En este sentido cobra una gran relevancia el concepto de Big Data, o la gestión de datos en la industria, cosa que puede mejorar varios de sus procesos. La clave para que el análisis sea efectivo y riguroso es mantener activas las vías de comunicación entre toda la maquinaria y sus operarios, así como con los profesionales encargados de la toma de decisiones.

  • Control y verificación.

    Una vez que se ha analizado el comportamiento de la maquinaria en relación a su consumo llega el momento de tomar medidas para lograr la eficiencia energética en la planta industrial. En esta fase se desarrolla un plan de acción para asegurar la gestión energética más óptima posible. Una de las formas más sencillas de conseguirlo es instalando sistemas de automatización y control que regulen el consumo energético en función de las necesidades de cada proceso en todas las situaciones posibles.

  • Mantenimiento.

    La cuarta y última fase sólo puede dar inicio cuando se han detectado y reducido los consumos energéticos de todos los procesos y máquinas de la planta. Después de conseguir con éxito esta eficiencia energética en plantas industriales es cuando deberemos mantenerla. Los sistemas de automatización y control integrados serán los encargados de hacerlo, junto a los asesores y técnicos especializados, que deberán acudir a la planta en el caso de que algo cambie de forma inesperada. Las interfaces HMI pueden tener un papel protagonista en este sentido, ya que facilitarán la visualización de los datos a través de una pantalla con el fin de que los operarios puedan comprobar que el consumo energético siga siendo estable y reducido.

 

Beneficios de lograr la eficiencia energética en la industria

 

Impulsar la eficiencia energética únicamente puede presentar beneficios. A continuación presentamos algunas de las ventajas competitivas de una organización que ha sabido reducir su consumo de energía manteniendo su productividad:

 

  • Ahorro energético.

    Sí, esta ventaja puede parecer obvia, pero seguir un plan de eficiencia energética reduce muchísimo el consumo de esta materia prima, por lo que puede dedicarse a otros fines o procesos.

  • Mejora de la toma de decisiones.

    La eficiencia energética es una de las grandes protagonistas a la hora de mejorar la toma de decisiones en el sector industrial, ya que de ella dependen en gran medida los beneficios económicos de la organización y su competitividad.

  • Reducción de costes de producción.

    Para poner en marcha los sistemas de producción se requiere de energía. Si se reduce el consumo de este factor, entonces los costes de producción quedan reducidos de forma automática. No solo eso, sino que se produce más por menos.

  • Ampliación del presupuesto.

    La cuarta ventaja de la lista tiene relación directa con las tres primeras. El ahorro energético, una mejora en la toma de decisiones que genere un impulso económico en la empresa y la reducción de los costes de producción pueden dar lugar a una mayor amplitud en el presupuesto. Si contamos con un presupuesto más holgado, podemos invertir un mayor porcentaje de capital en procesos ya existentes o se puede optar por realizar nuevas inversiones. Incluso es posible llevar a cabo nuevas innovaciones en el sector si conseguimos reducir suficientemente los gastos. En conclusión, una mejora en la eficiencia energética otorga un mayor margen de maniobra.

  • Inmutabilidad.

    Uno de los grandes beneficios de impulsar la eficiencia energética es que no es necesario modificar los sistemas de producción. Las rutinas laborales siguen siendo las mismas (a no ser que se desee lo contrario) y la maquinaria mantiene sus controles tradicionales. Sin embargo, en los casos más extremos sí que será necesario modificar por completo el modus operandi de la planta.

  • Impulso a la sostenibilidad.

    Por desgracia, el consumo energético tiene un impacto considerable en el medio ambiente. Sin embargo, contar con un plan de eficiencia energética será positivo no solo para tu empresa, sino que también reducirá las emisiones contaminantes.

 

Reduce costes con una mayor eficiencia energética en tu planta

 

Después de averiguar todas las ventajas que puedes obtener en tu organización a través de una gestión eficiente de la energía estamos seguros de que estarás deseando pasar por todas las fases del plan de mejora. Se trata de una decisión inteligente que notarás a corto y largo plazo.

 

Si tienes dudas al respecto, en MEINSA contamos con especialistas en gestión, control, automatización y mantenimiento de sistemas eléctricos que pueden asesorarte y guiarte para trazar un plan óptimo de eficiencia energética. Te ayudaremos a reducir tu consumo energético para que puedas exprimir al máximo las capacidades de tu organización.

 

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