El 5G como desafío para la industria 4.0

La tecnología de conectividad 5G de ultra alta velocidad ya está aquí. En algunas de las ciudades más importantes de España, por ejemplo, muchos teléfonos móviles ya pueden disfrutar de esta rápida conexión a Internet. Sin embargo, a pesar de que hace ya tiempo que este fenómeno se ha convertido en una realidad, sus aplicaciones no se limitan a la telefonía móvil. Uno de los ámbitos que más puede aprovechar esta tecnología es la industria, pero, a su vez, esto implica un gran reto para el sector. Si quieres conocer el papel de la conectividad 5G como desafío para la industria, sigue leyendo.

Aunque se prometió un gran cambio en nuestras vidas gracias a esta tecnología, todavía se encuentra en su proceso de adopción inicial. A pesar de ello, su potencial es tan amplio como el número de sectores al que puede aplicarse, puesto que la condición básica es contar con una conexión a Internet. Y, en este sentido, el sector industrial aprovecha esta conexión para impulsar la productividad y generar vínculos entre las máquinas y sus usuarios, por lo que la conectividad 5G es un nuevo factor diferencial.

En relación con esto último, la transformación digital es un proceso en el que todas las empresas del sector industrial están envueltas (o deberían estarlo si quieren seguir compitiendo en el mercado). Es aquí donde hallamos la importancia del rol del 5G para la industria, puesto que las ventajas que ofrece pueden mejorar una serie de procesos basados en la conectividad de alta velocidad y baja latencia. Te contamos cuáles son los desafíos que se plantean y qué ventajas puede aportar esta nueva tecnología a la industria.

 

El 5G y los desafíos que se imponen en el sector industrial

La conectividad 5G puede aportar muchísimo al sector industrial, pero a su vez presenta una serie de desafíos que deben superarse para implementar esta solución sin problemas.

En primer lugar, hay que conocer los tipos de comunicaciones que soporta la tecnología 5G, ya que son los que podrán aplicarse en los distintos dispositivos utilizados en el sector industrial. Estos son:

  • eMBB. El ancho de banda mejorado o enhanced Mobile Broadband, dedicado a dispositivos móviles. Este estándar puede trabajar en lugares concurridos y con muchísimas conexiones simultáneas, ofreciendo una experiencia de usuario óptima.
  • mMTC. Las comunicaciones masivas de tipo máquina o massive Machine-Type Communications facilitan la conectividad de un número elevado de máquinas de forma robusta y estable. Su consumo energético es mínimo y su cobertura, muy extensa. Además, ofrece una latencia mínima de 1 milisegundo.
  • URLLC. Las comunicaciones ultra fiables de baja latencia o Ultra-Reliable Low-Latency Communications permiten ejecutar servicios complejos y avanzados en dispositivos conectados y sensibles a la latencia. Esta conectividad se aplica a la automatización de fábricas, la conducción autónoma o a redes eléctricas inteligentes, por ejemplo.

Teniendo en mente estos factores, algunos de los desafíos que se imponen en el ámbito industrial son:

  • Pico de procesado de datos simultáneos. Uno de los desafíos que presenta la tecnología 5G en el sector industrial es la necesidad de trabajar con una enorme densidad de conexiones. Es decir, cada vez habrá más dispositivos conectados, trabajando a velocidades también cada vez más elevadas. Esto provocará la necesidad de que esta tecnología soporte picos de procesamiento de datos extremadamente altos.
  • Latencia en las tareas. Los servicios de comunicación industriales requieren de una latencia mínima o casi inexistente para poder mantener las funcionalidades de la maquinaria hiperconectada. Uno de los factores que pueden aumentar la latencia es la cantidad de paquetes de datos que hay que procesar y su tamaño, y en el caso del sector de la industria, estos son elevados. Sin embargo, esta tecnología promete una latencia prácticamente nula.
  • Coste de infraestructuras. El despliegue de las redes 5G requiere de fibra óptica, y muchas zonas todavía no cuentan con estaciones preparadas para recibir y enviar datos a través de este estándar. Las empresas y las operadoras telefónicas tendrán que llegar a acuerdos para poder explotar esta solución comunicativa.
  • Madurez tecnológica. Uno de los desafíos más evidentes es la falta de madurez de este servicio. Muchas empresas todavía no saben cómo aplicarlo o cómo explotarlo al máximo. De hecho, es probable que, de usarlo, no se consiga exprimir todo su potencial hasta pasado un tiempo de adaptación, especialmente en un terreno tan complejo como el industrial, en el que hay tantas variables a tener en cuenta.
  • Obstrucciones en la conectividad. El radio de conectividad del 5G no es excesivamente amplio. Además, las ondas de esta frecuencia pueden ser interrumpidas por estímulos físicos como paredes, edificios o incluso árboles. Esto puede generar disminuciones en la velocidad de conexión e incluso interrupciones intermitentes, por lo que es necesario extender el número de antenas para aumentar su radio de conexión.

 

Cómo puede la tecnología 5G mejorar los procesos industriales

El 5G presenta un desafío sólido en la industria, pero también promete una amplio abanico de oportunidades:

  • Optimización de Smart Factories. Una vez resuelto el desafío que implica el 5G para la industria, todos sus beneficios podrán aplicarse a la fábrica inteligente. Esta rápida conectividad mejorará la usabilidad de la maquinaria, impulsará la eficiencia de los procesos de todo tipo e incluso dotará de una mayor flexibilidad a los activos, puesto que contarán con más tiempo para realizar acciones nunca antes imaginadas.
  • Baja latencia. La mayoría de procesos industriales requieren de latencias por debajo de los 10 milisegundos, y es que la tecnología 5G promete una latencia de solo 1 milisegundo en los mejores casos.
  • Procesado de datos en tiempo real. Las bajas latencias permiten obtener la información en tiempo real, por lo que la comunicación entre las máquinas y los controladores será instantánea. Además, los usuarios o especialistas también podrán obtener toda la información que necesitan sin perder un segundo. Será más rápido que nunca obtener datos que desvelen el estado de los procesos de producción, cosa que a su vez permitirá tomar mejores decisiones estratégicas.
  • Integración del IIoT. Las altas velocidades brindadas por el 5G, combinadas con su baja latencia, harán posible el transporte de información prácticamente instantáneo entre los dispositivos IIoT y los centros de datos. Además, aumentará el número de dispositivos que se puedan conectar simultáneamente. Esto hará que cada vez se instalen más sensores en los activos de la organización, cosa que, a su vez, facilitará la obtención y explotación de datos.
  • Fiabilidad y seguridad. La conectividad 5G está llamada a ser extremadamente fiable, especialmente cuando la comparamos con la tecnología Wi-Fi. Su alta fiabilidad permite controlar procesos y sistemas de forma automatizada, puesto que facilita la extracción, gestión y filtrado de datos. Algunas industrias ya usan redes 5G privadas y seguras para controlar aplicaciones críticas donde los errores no son una opción.

 

El 5G como futuro de la industria

La conectividad 5G ha llegado para transformar por completo el panorama en todos los ámbitos que sepan explotarla. Aunque, como hemos visto, hay retos y desafíos que requieren de soluciones concretas, esta tecnología ofrece, en su mayoría, ventajas competitivas que pueden generar un increíble impulso en la productividad de sectores como el de la industria. Sin embargo, todavía queda por ver qué nuevos servicios y herramientas pueden nacer gracias a este fenómeno.

En MEINSA seguimos siempre la evolución de las nuevas tecnologías, y por eso estaremos muy atentos a las novedades sobre conectividad 5G. Si quieres aprender a sacar partido a todas tus herramientas y sumarte a la industria 4.0, ponte en contacto con nosotros.

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