Instalaciones eléctricas de potencia y control en máquinas e industrias

La industria es el motor de cambio y progreso de la sociedad, y la ha ido acercando paulatinamente a un futuro más productivo, sostenible y ágil. Sin embargo, la maquinaria que utilizamos para conseguirlo depende principalmente de un elemento: la energía. Normalmente, esta energía se obtiene mediante la electricidad, que es a su vez el eje central sobre el que giran todos los activos del sector industrial. A pesar de ello, la electricidad puede ser potencialmente peligrosa, por lo que es necesario contar con instalaciones eléctricas de potencia y control para gestionar este recurso.

 

Estas instalaciones tienen como finalidad la conducción y distribución de la corriente eléctrica desde su fuente de origen hasta el punto final, normalmente conformado por maquinaria industrial o elementos de computación que permiten desplegar órdenes de automatización en estos casos. Al tratarse el sector industrial de un ámbito dependiente de este recurso, explotarlo es algo fundamental para las empresas relacionadas con el mismo. Por eso es tan importante contar con una instalación eléctrica de este tipo.

 

Las instalaciones eléctricas de potencia dan vida a las máquinas, mientras que las de control organizan y monitorizan la coyuntura en la que estas máquinas funcionan y analizan su integridad. Además, las instalaciones de potencia también se encargan de traducir las señales emitidas por los sensores, determinan la intensidad a la que trabajan los activos mecánicos de la organización y ejecutan tareas de rectificación en este contexto, de ser necesario.

 

La transformación de la energía eléctrica en energía mecánica y térmica es uno de los usos más comunes de este activo, gracias a una serie de receptores eléctricos que permiten aprovechar al máximo la energía. Si quieres saber cuáles son los requisitos de estas instalaciones y qué utilidad tienen, sigue leyendo. 

 

Requisitos de las instalaciones eléctricas de potencia y control en la industria

 

Antes de instalar el p, es necesario tomar una serie de medidas preventivas, que evitarán problemas graves en el futuro:

 

  • Cálculos previos. Antes de realizar la instalación eléctrica debe realizarse un cálculo que permita averiguar cuál es la potencia exacta que será necesaria para poder hacer que los sistemas eléctricos puedan funcionar. Esto también implica calcular de forma aproximada cuál será el consumo energético de los activos en la planta industrial.
  • Diseño de la instalación. Tras hacer los cálculos previos, hay que diseñar la instalación, teniendo en cuenta los elementos que formarán parte de ella y su estructura organizativa, puesto que podemos contar con un equipo eléctrico de potencia y control centralizado u optar por un sistema descentralizado, instalando un equipo eléctrico por máquina. 
  • Sistemas de seguridad contra cortocircuitos, sobrecargas y contactos indirectos. Todos los elementos que conforman la red eléctrica y la propia maquinaria de la organización necesitan contar con una protección frente a cortocircuitos, sobrecargas y contactos indirectos. Esta protección debe ser funcional y selectiva en todo momento, sin excepción. Es también muy importante contar con una red de tierra adecuada para evitar perturbaciones y variaciones peligrosas en la tensión eléctrica.
  • Protección contra alteraciones de tensión. Las alteraciones de tensión en la red, ya sean sobretensiones o subtensiones, no solo pueden privar a la empresa de la productividad necesaria y habitual, sino que pueden ser dañinas para las propias instalaciones y la maquinaria. Por ello, las instalaciones necesitan contar con un sistema de corte automatizado, siempre con la finalidad de garantizar la seguridad de los usuarios y la integridad de los activos industriales. 
  • Certificaciones. Las instalaciones eléctricas de potencia y control impulsan la seguridad de la organización, pero es importante disponer de ciertas certificaciones para asegurarnos de que el cálculo, asociación y pruebas previas del diseño sean los exigidos por la normativa vigente aplicable . En el caso de MEINSA, contamos ya con el marcado CE y la certificación UL, indicadores de la calidad de nuestros servicios de instalación y control de redes eléctricas.

 

Garantiza la seguridad eléctrica en la planta industrial

Los peligros de las redes eléctricas se ven claramente eclipsados por su utilidad y su versatilidad, pero es crucial disponer de una instalación de potencia y control bien diseñada. De este modo, no será necesario reparar averías innecesarias. Si quieres saber más acerca de este tipo de instalaciones para impulsar la seguridad eléctrica en tu planta, habla con nuestros especialistas, que desplegarán nuestros servicios, amparados por dos de las certificaciones más importantes del sector.

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