Mantenimientos, termografías y auditorías en BT y AT

Las instalaciones eléctricas son necesarias en cualquier tipo de empresa. Esto adquiere una importancia incluso mayor en el ámbito industrial, ya que se trabaja con máquinas de todo tipo que requieren de un flujo de energía constante. Una de las claves para garantizar el funcionamiento a largo plazo de estos activos es un correcto mantenimiento. En este sentido, conceptos como el de termografía o el de auditorías en BT y AT adquieren una importancia capital. De hecho, saber cuál es el mejor procedimiento a seguir en el mantenimiento de circuitos eléctricos de alta y baja tensión puede prolongar la vida de los activos en la fábrica.

El coste de la maquinaria y de los sistemas eléctricos que posibilitan su actividad es elevado. Si la planta industrial no ha desplegado un mantenimiento adecuado, estos sistemas pueden sufrir fallas que a su vez pueden provocar la detención total del sistema de producción o incluso pueden dañar la maquinaria. Si estos activos dejan de funcionar, se generan pérdidas muy grandes, no solo por el coste que implica reparar los sistemas sino también por la consecuente detención del sistema de producción.

El mantenimiento de instalaciones eléctricas tiene como objetivo prevenir fallas provocadas por el mismo flujo eléctrico. Es por ello por lo que esta práctica trata de predecir futuros incidentes para poder evitarlos. Sin embargo, es necesario contar con profesionales especializados en este campo para poder idear un plan de prevención. Sigue leyendo para conocer cómo funcionan los mantenimientos, termografías y auditorías en BT y AT.

Mantenimiento de sistemas eléctricos y auditorías en BT y AT

El mantenimiento de instalaciones eléctricas es importante porque tiene un impacto directo en la seguridad de los operarios y de la empresa como tal. Es por ello por lo que para conseguir un buen mantenimiento es necesario conservar los equipos eléctricos en las mejores condiciones posibles. Sin embargo, esto también se aplica a las redes eléctricas y a la misma maquinaria, puesto que un mantenimiento óptimo facilitará explotar al máximo estos activos, cosa que se traduce en un rendimiento eficiente a lo largo de su vida útil.

Las acciones a ejecutar para garantizar un buen mantenimiento dependen de cómo es la red eléctrica, en función de si es de alta o de baja tensión. Por esta razón, encontramos las auditorías en BT y AT, que básicamente se encargan de comprobar que todo esté configurado según la normativa aplicable.

Durante una auditoría, los profesionales analizan el sistema eléctrico para asegurarse de que todas las condiciones de seguridad y de continuidad en el servicio se cumplen al pie de la letra. Además, estas auditorías también buscan impulsar al máximo la eficiencia energética, por lo que se esfuerzan en encontrar mejoras potenciales. Cuanto más rigurosa sea la auditoría, mejores serán las medidas que se tomen en consecuencia. 

Qué se examina en las auditorías eléctricas industriales

Durante una auditoría eléctrica industrial completa se pasa por dos fases diferenciadas: 

Examen previo y verificación

En este primer nivel de inspección se analiza la instalación. Esto sirve para comprobar si el material eléctrico sigue la normativa y las condiciones necesarias para funcionar según las necesidades del proyecto en específico y para garantizar que este material no presente ningún tipo de daño. Después, se inspeccionan las medidas de protección contra shocks eléctricos por contacto, como pueden ser los aislantes.

En este sentido, también se estudia la funcionalidad de los dispositivos de corte eléctrico automático. Además, se verifica la presencia de dispositivos de protección y señalización, cortafuegos, medidas de prevención, disposición de señales y advertencias e identificación de todas las partes del circuito, entre otras cosas.

Comprobaciones a través de acciones

Una vez realizadas las primeras gestiones, es el momento de desplegar acciones. Se mide la resistencia de la puesta a tierra, el aislamiento de los conductores y la rigidez dieléctrica. También se analiza la continuidad de los conductores de protección. Una vez hecho esto, se procede a verificar si se han seguido los pasos necesarios para garantizar la protección contra electroshocks. Para ello, se monitorizan las corrientes de fuga y la impedancia de bucle y se comprueba la intensidad de disparo de los interruptores diferenciales.

Termografías en el ámbito de la industria

Es natural que la maquinaria esté a grandes temperaturas a causa de su funcionamiento reiterado y de la gran cantidad de energía que utiliza. A pesar de ello, hay que marcar unos límites, puesto que muchos activos pueden fallar si superan una temperatura concreta. 

Para evitar estos sobrecalentamientos contamos con la termografía. Se trata de una tecnología que permite extraer imágenes de la temperatura de los sistemas eléctricos y sus instalaciones. De este modo, podemos saber en cada momento si la temperatura de la maquinaria es la adecuada o no y actuar en consecuencia.

Hay que tener en cuenta que los sistemas de producción pueden sobrecalentarse por varias razones. Entre ellas, las más comunes son los fallos en los sistemas de refrigeración a causa de una falta de extracción del calor y la reducción de la resistencia en los sistemas aisladores como consecuencia de elementos externos como la suciedad.

La técnica de la termografía se basa en el despliegue de una cámara térmica que analiza el sistema de distribución eléctrica para encontrar posibles aumentos no controlados de temperatura. Este proceso facilita la detección de potenciales fallos para que nunca lleguen a suceder. Cabe destacar que el objetivo de la termografía no es hacer una medición extremadamente precisa de los elementos, sino detectar cambios en los patrones de calentamiento a través de una serie de factores concretos.

En este ámbito también existe la tecnología infrarroja, que facilita el mantenimiento predictivo sin contacto. Se trata de un procedimiento no invasivo que permite realizar mediciones en tiempo real con el fin de evitar calentamientos indeseados y encontrar sobrecargas en la maquinaria en funcionamiento. Esta tecnología permite incluso programar un mantenimiento periódico de forma automatizada para comprobar el estado de los activos de forma constante. 

Prevención de incidentes en la planta

Si necesitas realizar auditorías en BT y AT en tu empresa, nuestros especialistas revisarán en profundidad el estado de tus sistemas eléctricos. De este modo, podremos ayudarte a diseñar un plan de prevención adaptado a la coyuntura de tu planta industrial. Recuerda que la seguridad es lo primero en este sector. Habla con nosotros y te contaremos cómo planificar la auditoría para luego blindar tu red eléctrica. 

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