¿Qué son las pruebas FAT y SAT?

Las pruebas FAT (Factory Acceptance Test) y SAT (Site Acceptance Test) forman parte imprescindible de una de las soluciones que conforman nuestra solución 360º de automatización industrial. Y es que, entre otras cosas, la fabricación de armarios eléctricos de potencia y control es una parte importante de nuestra actividad.

Justo de eso te vamos a hablar en el presente artículo. Te explicamos en qué consisten estas pruebas, en qué se diferencian y cuáles son sus beneficios, tanto para tu planta como para nosotros como fabricantes.

Pruebas FAT y SAT para garantizar la calidad del producto

Antes de entrar en las diferencias, te explicamos en qué consisten y para qué sirven las pruebas FAT y SAT.

Tras establecer una serie de parámetros referentes al rendimiento, la calidad y las funcionalidades del hardware y el software, pasamos a revisarlos según lo establecido en una lista de verificación previamente definida. Para ello hacemos una serie de pruebas destinadas a comprobar ciertos puntos.

¿Qué sucede si falla alguna de las pruebas? El proceso a seguir en este caso es abrir una incidencia y aplicar la acción correctiva pertinente. Una vez consigamos, al fin, aprobar esta prueba, pasaremos a las siguientes hasta completar la verificación.

Similitudes y diferencias entre pruebas SAT y FAT

Ahora que ya hemos explicado en qué consisten estos tests, pasamos a hablar de las similitudes y diferencias entre ambas pruebas.

Algo que tienen en común es que ambas se llevan a cabo en conjunto con el cliente y en ambos casos se entrega un informe en el que se detallan los resultados obtenidos. La diferencia está en el lugar en el que se realizan los tests, y es que las pruebas FAT (Factory Acceptance Test) tienen lugar en las instalaciones del fabricante mientras que las pruebas SAT (Site Acceptance Test) se hacen en su destino final.

Las primeras tienen como objetivo comprobar que el equipo funciona correctamente, mientras que las segundas sirven para garantizar que este cumple con su función en el entorno real en el que se va a utilizar.

Beneficios de las pruebas de aceptación en fábrica y en el terreno

¿Por qué hacer entonces pruebas de aceptación en fábrica (FAT) y en el terreno (SAT)?

Ninguna de las dos son obligatorias, pero sí muy recomendables para asegurarnos del correcto funcionamiento del equipo y evitar posibles errores posteriores que podrían derivar en costes por modificaciones y pérdidas de tiempo.

A los fabricantes e instaladores, por otra parte, nos ayudan a garantizar la calidad de nuestros servicios y, en consecuencia, la satisfacción de nuestros clientes.

Dicho esto, no es de extrañar que en MEINSA optemos siempre por comprobar la funcionalidad de nuestros equipos con pruebas FAT y SAT. ¿Quieres saber más? Contacta con nosotros y resolveremos todas tus dudas sobre nuestra solución de automatización industrial.

Tags:

Te asesoramos telefónicamente para mejorar el rendimiento de tu planta.

Déjanos tus datos y te llamaremos cuanto antes




Escoge tu sector industrial:

Responsable del tratamiento: Minorisa d´Electricitat Industrial S.A.U.

Finalidad del tratamiento: gestionar las consultas de los usuarios y atender las solicitudes.

Base legal para el tratamiento: el consentimiento otorgado con la aceptación de la presente Política de Protección de datos.

Destinatarios de los datos: no serán comunicados a terceras personas excepto por obligación legal.

Derechos: para ejercer los derechos de acceso, rectificación, portabilidad y supresión de sus datos y los de limitación y oposición a su tratamiento reconocidos por la normativa, puede enviar un correo a meinsa@meinsa.com.

Para más información sobre este tratamiento y como ejercer sus derechos puede consultar nuestra política completa de protección de datos en: www.meinsa.com.